La lamentable salida del Maestro Escobedo de la Banda Sinfónica Municipal.

POR: WILSON DARIO CABRA CRUZ

Con sorpresa inaudita, recibí por redes sociales, la noticia de que se daba la bienvenida al nuevo Director de la Banda Sinfónica Municipal, seguido de lánguidos comentarios, con palabras de despedida y agradecimientos tibios al Maestro Guillermo Escobedo.

De inmediato pregunte si la salida del Maestro había sido voluntaria; comentándoseme que no; que era que no había calificado en el concurso para optar por el cargo.

Trasladé mi inquietud al señor Director Municipal del Cultura, manifestándole mi más absoluto desacuerdo y si se quiere, protesta, por lo que considero un acto de total descomedimiento y del más grande de los desagradecimientos para con una persona que, en los últimos veintiocho años, con su talento, trabajo metódico, dedicado y constante; hizo de nuestra Banda, una de las mejores del país.

Me dice el señor Director de Cultura, que fue la administración municipal anterior la que inscribió, o puso en lista de concurso, el cargo de Director de la Banda Sinfónica municipal; que cuando él asumió el cargo eso ya estaba así dispuesto y que nada podía hacer.

Admití parcialmente su respuesta, ya que pudo ser que efectivamente la administración anterior haya dispuesto tal situación; lo que a mi modo de ver, jamás debió haber sucedido; ya que un cargo que ha venido siendo desempeñado de manera intachable, con lujo de detalles y de resultados exitosos, con decenas de reconocimientos regionales, departamentales, nacionales, incluso internacionales; pues qué necesidad se tiene de exponer a un funcionario, cuya calificación es probada de manera tan meritoria y durante tanto tiempo; donde se exigen unas calidades, cualidades y talentos demostrados una y otra vez, de manera permanente, constante y consistente; decía, que necesidad había de exponer tales probados méritos, ante un concurso de unas cuantas horas, más teórico que práctico.

Y digo aceptar parcialmente las justificaciones del señor Director de Cultura; porque si bien pudo ser una decisión de la administración anterior poner tal cargo en concurso; ésta, su administración, la del señor Director de Cultura, licenciado Hector Peñaloza Cantor, debió haber detectado, en estos tres años y medio de gestión, tal situación, y haber tomado los correctivos del caso, si es que en verdad valoraba y reconocía la importancia del Maestro, como dice valorarla y reconocerla; no es admisible para mí, la afirmación de “que eso ya estaba desde antes de yo llegar y nada podía yo hacer” ya que como se lo comenté y él bien lo sabe; en esta Administración se hicieron ingentes esfuerzos ante la Comisión del Servicio Civil, para modificar los perfiles de algunos cargos, para que determinadas personas pudieran acceder a estos.

Por lo que no acepto tal imposibilidad de acción; de haberse querido, legalmente pudieron haber hecho varias cosas para proteger la permanencia de Guillermo Escobedo; por ser la persona bajo cuya batuta nuestra Banda Sinfónica Municipal, alcanzó los sitiales de honor ya referidos; lo que significó honor y Gloria al nombre de nuestra amada ciudad de Suacha, con sus reiterados éxitos, obtenidos a lo largo de todos estos años. Hasta ahora, ninguna otra persona, viva o fallecida, ha alcanzado el número de reconocimientos, premios, galardones y distinciones, que enaltezcan el nombre de Suacha, como si lo ha hecho el Maestro Escobedo.

Por lo que considero que se ha cometido un acto de descomedimiento, de ingratitud absoluta, con quien tanto le ha dado al municipio. Me dice el Señor Peñaloza Cantor, que están preparando un gran homenaje al gran Maestro, “se va un grande”; a lo que sostengo, que no existe homenaje alguno, para compensar la afrenta cometida; la Administración, si quiere, valora y aprecia en toda su magnitud, el legado del Maestro Escobedo, debería vincularlo nuevamente, como un director adjunto, formador de nuevos talentos para la banda; ya que es una persona que se encuentra en la madurez plena de su talento y categoría profesional.