
JÓVENES RESILIENTES DE SOACHA
La resiliencia es una virtud que sobrecoge al ser humano en los momentos de mayor crisis. Esta, le permite adaptarse, fortalecerse y seguir adelante ante cualquier eventualidad que genere sufrimiento o dolor. Por supuesto, la capacidad de levantarse y seguir de frente parece ser una cuestión eminentemente individual, pero es importante preguntarnos ¿qué sucede con las comunidades o grupos sociales que han sido víctimas de los más aterradores vejámenes de la violencia? ¿se puede ser resiliente en comunidad?
En el municipio de Soacha, en los meses en los que se presentaron las movilizaciones sociales en el marco del paro nacional, se evidenció cómo fueron los jóvenes quienes recibieron la agresión y violencia del Estado. Y, según las voces de algunos de ellos, también de fuerzas paraestatales. Sus derechos fundamentales fueron vulnerados, incluso el más sagrado de todos, la vida misma.
Dichos acontecimientos despertaron algunos sentimientos en las juventudes que ya venían adelantando procesos sociales en el municipio de Soacha, sentimientos como frustración, desesperanza, dolor, desconfianza ante las instituciones, rabia, enojo y una profunda impotencia ante la injusticia. Por ello, en un proceso de diálogo con algunos jóvenes líderes del municipio, la fundación Tiempo de Juego generó un espacio para manifestar esa resiliencia colectiva a partir de esa juventud agredida y violentada.
Con esta motivación se implementó el Proyecto Micropiloto Jóvenes Resilientes del municipio de Soacha, realizado en el marco del programa Jóvenes Resilientes, efecto positivo de USAID y ACDI VOCA. En un periodo de dos meses y a través de diferentes actividades se logró construir un espacio de encuentro y de diálogo en el cual surgieron grandes debates alrededor de los derechos humanos, el desarrollo del arte y la cultura en el municipio, la educación, el empleo, el medio ambiente y la apropiación territorial.
El primero de esos encuentros sucedió el 7 de agosto en el barrio Julio Rincón, de la comuna 4. Era una invitación a desahogarse, a evidenciar y exponer algunas de las cicatrices generadas en estos últimos tiempos de violencia. La respuesta de los jóvenes manifestó con fuerza; sus voces entrecortadas, sus creaciones que desde la literatura y el arte narraban la muerte, la desidia y la lucha por una vida digna. Obras que hacían énfasis en la falta de oportunidades y que abordaban una problemática estructural que suena a abandono y huele a humedad y putrefacción.
También se hizo evidente la necesidad de construir un cambio, no desde la búsqueda de la venganza sino desde la justicia social. De hecho, uno de los jóvenes habló de la importancia de comprender que en esas mismas instituciones que quizá han dejado solas a las juventudes hay seres humanos, que es necesario ponerle rostro a las instituciones y dialogar con ellas para tejer sociedad. En ese orden de ideas, se generaron dos encuentros más con las juventudes con la intención de estructurar propuestas y generar un diálogo con las autoridades locales, para que se garanticen los derechos y se den las condiciones para el ejercicio de la ciudadanía juvenil.
El 19 de agosto se generó un primer diálogo con las instituciones y autoridades locales, en el que estuvieron presentes la Alta Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, la Secretaria de Gobierno de Soacha, la Defensoría del Pueblo, el Instituto de Recreación y Deporte y la emisora comunitaria Iniciativa Ciudadana Radio. Un encuentro profundamente emotivo en el que se llegó al entendimiento de que tanto los funcionarios como los jóvenes hacemos parte de la misma sociedad y en ese sentido, todos estamos llamados a construir un mejor país, un país en el que se respete la vida y en el que sea posible para los jóvenes confiar en la democracia.
El 9 de septiembre se realizó un segundo diálogo entre jóvenes e instituciones donde los jóvenes manifestaron su sentir y las propuestas que se habían construido anteriormente, y donde los funcionarios públicos reconocieron que, efectivamente, durante las movilizaciones se había presentado una vulneración de derechos, frente a lo cual es necesario desarrollar investigaciones y generar las sanciones respectivas. Manifestaron también que muchas de las solicitudes de los jóvenes son legítimas, pues es claro que hay un problema de falta de oportunidades en temas de salud, empleo y educación. Pero, de igual forma, mencionaron que las entidades gubernamentales después del paro han hecho acciones para promover el empleo y la educación en este sector de la sociedad. Asimismo, consideraron la importancia de fortalecer los ejercicios democráticos a través de un proceso de participación política; un ejemplo de ello es que es necesario que los jóvenes participen activamente en la elección de los consejos municipales de juventud.
Finalmente, el pasado 25 de septiembre, en la cancha Bosques de la Esperanza del barrio Villa Mercedes, en la comuna 4, se realizó una actividad recreativa alrededor del deporte como cierre del proyecto. Una actividad convocada por la fundación Tiempo de Juego y apoyada por el Instituto de Recreación y Deportes, que contó con la participación de las organizaciones juveniles, la Secretaria de Salud y el Icbf. Es importante mencionar que en este cierre se construyó una proclama municipal por la resiliencia juvenil, documento que se compartirá posteriormente.
Los jóvenes proclaman que no se venda la imagen de que son ellos los enemigos de la sociedad, que son unos vagos que no quieren trabajar ni estudiar, que son unos vándalos con sed de violencia y que gozan con la destrucción. NO. Los jóvenes requieren de un Estado que los acompañe y los guíe en la construcción una sociedad mejor; requieren de unos funcionarios que estén dispuestos a garantizar los derechos de las ciudadanías y, sobre todo, requieren que los avances que han alcanzado, así como sus proclamas, no se limiten a una nota de prensa, una fotografía y un acto simbólico, pues podrían caer en el olvido. Con sus propuestas, las juventudes anhelan que sus ideas se vean plasmadas en la realidad de todas y todos los soachunos, a través de mayores oportunidades de estudio, de trabajo, respeto por la vida, servicios culturales, deportivos, de salud, mediante un lenguaje apropiado, dinámico, pensado para ellos.
David Zarama Arias
Equipo investigación
Fundación tiempo de juego


Muy interesante la propuesta y las reflexiones que surgieron en el proceso, el diagnostico de situaciones y el proponer alternativas de solución desde la perspectiva juvenil, aporta para ir generando un derrotero, un rumbo que puede si somos soñadores y buscamos la utopía, modificar para bien en un día no lejano los horizontes y sobre todo las realidades de las y los jóvenes del territorio…